Presidenta cuestiona regreso del gobernador Rocha tras controversia por falta de comunicación
La titular del Ejecutivo federal calificó como imprudente la reincorporación del gobernador de Sinaloa, subrayando la ausencia de diálogo institucional previo.

La presidenta de la República manifestó ayer por la mañana su firme desaprobación respecto al regreso a sus funciones del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. Durante su conferencia matutina, la mandataria federal calificó la reincorporación del mandatario estatal como una decisión personal e imprudente, enfatizando que no existió una comunicación previa para coordinar su retorno a la administración estatal.
La jefa del Ejecutivo federal fue enfática al señalar que el gobernador no le notificó sobre sus intenciones ni sobre el estado que guarda su gestión tras los recientes acontecimientos que han mantenido a la entidad bajo observación nacional. Ante la prensa, la presidenta aclaró que no ha mantenido comunicación con el gobernador y descartó que exista una agenda de diálogo prevista para abordar este asunto en el corto plazo, marcando una clara distancia institucional.
Este posicionamiento ocurre en un momento de tensión política en Sinaloa, donde diversos sectores sociales y académicos han expresado su preocupación por la estabilidad gubernamental y el impacto de la crisis de seguridad en la vida pública. La administración federal ha mantenido una postura de vigilancia sobre las actividades en las entidades federativas, buscando fortalecer la coordinación entre la federación y los estados en temas críticos como la seguridad pública y el fortalecimiento del Estado de derecho.
Por parte del equipo de trabajo del gobernador, se ha mantenido un perfil bajo, limitándose a informar a través de canales oficiales que el mandatario continúa con sus atribuciones constitucionales y enfocado en la atención de los asuntos prioritarios del estado. Mientras tanto, la relación entre el gobierno federal y la administración sinaloense atraviesa un periodo de evidente enfriamiento, lo que ha generado incertidumbre sobre la futura cooperación entre ambos niveles de gobierno.
El Congreso de la Unión y diversos actores políticos han reaccionado a la postura presidencial, analizando las posibles repercusiones de esta ruptura en la interlocución política. Se espera que en los próximos días se definan nuevas dinámicas de trabajo entre la Secretaría de Gobernación y las autoridades estatales para evitar que el vacío de comunicación afecte la prestación de servicios y la seguridad de la ciudadanía en la región.


