Morena perfila a Manuel Cota y Lorenia Valles para gubernaturas 2027
La dirigencia de Morena oficializó sus aspirantes para Baja California Sur y Sonora, enfrentando descontento interno por la metodología de selección.

La dirigencia nacional de Morena ha definido a sus perfiles para contender por las gubernaturas de Baja California Sur y Sonora en el proceso electoral de 2027, designando a Manuel Cota y a Lorenia Valles, respectivamente. El anuncio se realizó este martes tras el cierre de los procesos internos de evaluación, los cuales, según la cúpula partidista, se basaron en los resultados de las encuestas de opinión realizadas en las entidades federativas durante los meses previos.
La elección de ambos perfiles ha generado fricciones al interior del partido, manifestándose a través de reclamos por parte de diversos grupos de militantes en ambas entidades. Sectores inconformes han expresado su descontento ante la falta de claridad en los criterios de selección, señalando que el mecanismo de encuestas no refleja necesariamente la pluralidad de las bases territoriales que esperaban un proceso distinto para definir las candidaturas.
En respuesta a las críticas, la dirigencia nacional hizo un llamado urgente a la unidad y a cerrar filas en torno a los resultados obtenidos. Argumentaron que el método de encuestas es el instrumento institucional que garantiza la competitividad electoral y la cohesión necesaria para enfrentar las elecciones del próximo año, desestimando las peticiones de impugnación que han surgido en las asambleas locales.
Los equipos de campaña de Cota y Valles han comenzado a estructurar sus planes de trabajo, enfocándose en la consolidación de las estructuras territoriales de cara a los tiempos legales establecidos por el INE. Los aspirantes han propuesto mantener una línea de continuidad con la agenda federal vigente, buscando integrar las demandas sociales de las regiones y asegurar la presencia del partido en los municipios estratégicos de ambos estados.
La tensión persistirá en los próximos días mientras los grupos inconformes evalúan las rutas legales ante los tribunales electorales. Por su parte, la dirigencia mantiene su postura sobre la legitimidad del proceso, confiando en que el respaldo de la estructura nacional logrará apaciguar las diferencias internas antes del inicio formal de las precampañas.


